{Octubre 2026. Fotografías realizadas con iPhone}
Mi cumpleaños de este año llegó con una sorpresa. Mi marido había organizado una escapada de fin de semana al norte de Portugal y yo no sabía adónde íbamos. El destino resultó ser Lavandeira Douro Nature & Wellness, un alojamiento en Baião que me conquistó por su entorno, sus instalaciones y, especialmente, por la cantidad de pequeños detalles que hacen que una estancia sea diferente.
Fueron tres días para desconectar, disfrutar de la gastronomía y descubrir un poquito más de esta zona de Portugal. Y como los viajes y el vino suelen hacer buena pareja, también aprovechamos para visitar Quinta da Covela, una bodega donde recorrimos los viñedos y participamos en una cata de seis vinos.
Lavandeira Douro, mucho más que un hotel
Situado en Ancede, en el municipio de Baião, Lavandeira Douro Nature & Wellness ocupa una antigua propiedad señorial del siglo XVIII, rodeada de jardines, viñedos y vegetación.
El proyecto combina la arquitectura tradicional de la antigua finca con construcciones contemporáneas perfectamente integradas en el paisaje. El resultado es un alojamiento con muchísimo encanto, donde la naturaleza tiene tanto protagonismo como las propias instalaciones.
Una de las cosas que más me gustó fue que no necesitas salir del hotel para disfrutar del día. De hecho, creo que merece la pena reservar tiempo suficiente para descubrirlo con calma.
Sus jardines, los caminos que recorren la propiedad y los diferentes espacios de descanso invitan a pasear sin un destino concreto, detenerse a contemplar el paisaje o simplemente disfrutar de un rato de tranquilidad.
Nosotros estuvimos alojados en la Main House, la casa principal, aunque el complejo dispone de diferentes tipologías de alojamiento repartidas por la finca.
En ella hay una cocina que los huéspedes pueden utilizar libremente. Cada día dejan algunos dulces y agua fresca, y también puedes prepararte un café o hacer uso de la cocina si lo necesitas.
Tres espacios gastronómicos para diferentes momentos del día
Otro de los aspectos que más disfruté de Lavandeira Douro fue su oferta gastronómica.
El alojamiento dispone de diferentes espacios donde comer o tomar algo, cada uno con su propio ambiente y propuesta.
Junto a la piscina exterior encontramos un bar con opciones de picoteo, perfecto para quienes quieren aprovechar las instalaciones durante el día sin tener que organizar una comida más formal.
También cuenta con una zona de bar interior con terraza y una carta más informal que, personalmente, me encantó. Un espacio muy agradable para sentarse a tomar algo, compartir algunos platos y disfrutar del entorno.
Y para quienes prefieren una experiencia gastronómica más elaborada, está Elmo, el restaurante del hotel, y la zona donde también se sirve el desayuno, cuya propuesta busca poner en valor los productos locales y los sabores de la cocina portuguesa.
Esta variedad me parece uno de sus grandes aciertos. Puedes adaptar cada comida al momento del día y a lo que te apetezca, sin necesidad de salir del alojamiento.
Además, poder alternar entre diferentes espacios durante una estancia de varios días hace que la experiencia resulte todavía más completa.
Spa, piscinas y bienestar en plena naturaleza
Si la gastronomía es uno de los puntos fuertes de Lavandeira Douro, sus instalaciones de bienestar no se quedan atrás.
El spa es una auténtica maravilla. Dispone de piscina interior climatizada, sauna, baño turco y espacios dedicados al descanso, además de tratamientos para quienes quieran completar la experiencia.
También tiene un gimnasio muy bien equipado, algo que siempre se agradece cuando se viaja y apetece mantener un poco la rutina.
Pero uno de los rincones más especiales de la propiedad es su piscina exterior, conocida como O Lago.
Rodeada de jardines y con una cascada integrada en el paisaje, es uno de esos espacios que llaman la atención nada más descubrirlos.
Lo que más me gustó de toda esta zona fue precisamente cómo se integra con el entorno. La naturaleza no es un simple decorado: forma parte de la experiencia.
Entre las piscinas, el spa, los jardines y los diferentes espacios gastronómicos, es fácil pasar un fin de semana completo disfrutando del hotel.
Quinta da Covela: una cata de vinos con vistas a los viñedos
Durante nuestra escapada también quisimos dedicar unas horas a conocer una de las bodegas de la zona.
La elegida fue Quinta da Covela, situada en São Tomé de Covelas, también en el municipio de Baião, en la margen derecha del río Duero.
Y aquí aparece una particularidad interesante: aunque geográficamente estamos junto al Duero, la propiedad pertenece a la región vitivinícola de los Vinhos Verdes, concretamente a la subregión de Baião.
Esta zona se encuentra en el extremo sudoriental de la denominación y presenta unas condiciones climáticas particulares, con una influencia mediterránea más marcada que otras áreas de los Vinhos Verdes.
La finca se extiende por un paisaje de viñedos, árboles frutales y zonas de bosque, con una disposición en anfiteatro orientada hacia el sur.
Una bodega con historia y una variedad protagonista: la Avesso
Quinta da Covela tiene una historia que se remonta al siglo XVI y conserva elementos arquitectónicos que dan testimonio de su pasado.
Entre sus antiguos propietarios figura el cineasta portugués Manoel de Oliveira, que participó en la transformación de la propiedad y sus instalaciones.
Actualmente, la bodega apuesta por la producción ecológica certificada y por el respeto a la biodiversidad, tanto en los viñedos como en sus huertos y árboles frutales.
Uno de los grandes protagonistas de sus vinos es la Avesso, una variedad blanca portuguesa especialmente vinculada a la subregión de Baião.
A diferencia de la idea que muchas veces tenemos de los Vinhos Verdes como vinos muy ligeros y frescos, la Avesso puede dar lugar a blancos con estructura, complejidad y una interesante capacidad de evolución.
La bodega también trabaja con otras variedades, como la Arinto, dentro de una propuesta que busca expresar las características particulares de este territorio.
De los viñedos a la terraza: nuestra experiencia de cata
Nuestra visita comenzó con un recorrido por los viñedos de la propiedad.
Siempre me parece interesante conocer el lugar donde nace un vino antes de probarlo. Pasear entre las cepas, observar el paisaje y descubrir cómo se organiza una finca permite comprender mejor el trabajo que hay detrás de cada botella.
Después del recorrido llegó el momento de la cata, que tuvo lugar en una de las terrazas de Quinta da Covela.
Y tengo que decir que el escenario difícilmente podía ser más bonito.
Probamos seis vinos de la bodega, disfrutando de las vistas a los viñedos que acabábamos de recorrer.
Una de las cosas que más me gustan de estas experiencias es que permiten descubrir los vinos en su propio entorno, sin prisas y con la oportunidad de conocer algo más sobre las variedades, la elaboración y las particularidades de cada referencia.
Además, me parece una forma estupenda de acercarse a los Vinhos Verdes y comprobar la diversidad de estilos que pueden encontrarse dentro de la denominación.
La visita fue uno de los planes más interesantes de nuestro fin de semana y una experiencia que recomendaría incluir en una escapada por la zona.
Qué tener en cuenta si quieres visitar Quinta da Covela
La bodega ofrece diferentes modalidades de visita y degustación, con selecciones de vinos que varían según la experiencia elegida.
El recorrido suele incluir un paseo por los viñedos y los principales puntos de interés de la finca, seguido de la cata. La actividad completa tiene una duración aproximada de dos horas, aunque puede variar según las condiciones meteorológicas.
Es importante tener en cuenta que las visitas se realizan exclusivamente con reserva previa, por lo que conviene organizarla antes del viaje.
Puedes consultar las opciones disponibles, precios y horarios en su página web oficial: www.covela.pt.
Una escapada para disfrutar del hotel y descubrir sus alrededores
Aunque nuestra estancia fue de viernes a domingo, la combinación de alojamiento, gastronomía, descanso y enoturismo hizo que el fin de semana resultase muy completo.
Baião es una zona interesante para quienes buscan una escapada al norte de Portugal alejada de los destinos más concurridos.
El paisaje está marcado por las montañas, los viñedos y la proximidad del río Duero, con pequeñas localidades y propiedades vinícolas que permiten organizar diferentes experiencias.
En nuestro caso, uno de los mayores aciertos fue precisamente no intentar llenar el viaje de visitas.
Quisimos dedicar tiempo a disfrutar de Lavandeira Douro y reservar unas horas para conocer Quinta da Covela.
Y creo que fue una combinación perfecta.













