{Octubre 2026. Fotografías realizadas con Iphone. Invitación}
Una variedad de uva puede contar mucho sobre un territorio. Habla de su paisaje, de quienes cultivan la tierra, de las tradiciones que perduran y de las costumbres que encuentran su lugar alrededor de una mesa. En Ponte de Lima, la Loureiro se ha convertido en el hilo conductor de un encuentro que invita a descubrir todas esas historias y a mirar hacia el futuro de una de las grandes variedades blancas del norte de Portugal.
Del 15 al 17 de octubre de 2026, esta localidad portuguesa acogió la primera edición del Loureiro Summit, organizado por el Municipio de Ponte de Lima y con una programación comisariada por el diario portugués Público. Tres jornadas en las que el vino, el conocimiento, la gastronomía y la cultura compartieron protagonismo, poniendo en valor la identidad de una variedad profundamente ligada al valle del Lima.
Participar en este primer encuentro me permitió regresar a Ponte de Lima con otra mirada. A veces, volver a un lugar conocido tiene precisamente ese atractivo: descubrir una faceta que todavía no habías explorado. En esta ocasión, el descubrimiento comenzó en una copa y continuó entre conversaciones, experiencias gastronómicas, música y momentos compartidos.
Loureiro, una variedad con identidad propia y preguntas de futuro
Aunque su nombre está especialmente vinculado al valle del Lima, la uva Loureiro no pertenece exclusivamente a este territorio. Su cultivo se extiende por otras zonas de la región de los Vinhos Verdes e incluso llega a Galicia, donde se conoce como Loureira y forma parte del patrimonio vitivinícola de denominaciones de origen como Rías Baixas y Ribeiro.
Sin embargo, el valle del Lima ocupa un lugar especialmente relevante en su historia y desarrollo. Las condiciones climáticas de esta región, marcadas por la influencia atlántica, favorecen la expresión de una variedad reconocida por su frescura, elegancia y riqueza aromática.
Precisamente, uno de los objetivos del Loureiro Summit fue profundizar en esa identidad y abrir nuevas perspectivas sobre su calidad, su capacidad de evolución y su proyección en los mercados nacionales e internacionales.
El encuentro reunió a productores, enólogos, periodistas, críticos y especialistas del sector vitivinícola, propiciando un intercambio de conocimientos y experiencias alrededor de una variedad cuyo potencial continúa despertando interés.
La programación abordó cuestiones especialmente relevantes, como las particularidades del valle del Lima, las diferencias entre los vinos elaborados en distintas subregiones, la capacidad de envejecimiento de la Loureiro y su posicionamiento entre las grandes variedades blancas portuguesas, aportando el contenido técnico y divulgativo a una cita que supo combinar el rigor profesional con momentos de convivencia y descubrimiento.
Ese equilibrio constituye, a mi juicio, uno de los grandes aciertos de esta primera edición. Poner en valor un vino no consiste únicamente en mostrar sus cualidades, sino también en explicar su origen, escuchar a quienes lo elaboran y generar nuevas oportunidades para conocerlo y apreciarlo.
El vino también encuentra su expresión en la gastronomía
La gastronomía ocupó un lugar destacado dentro de la programación, demostrando que el vino adquiere otra dimensión cuando se comparte alrededor de una mesa.
El encuentro permitió explorar diferentes armonías entre la uva Loureiro y la cocina, desde algunas de las especialidades más representativas del norte de Portugal, como el arroz de sarrabulho y la posta minhota, hasta propuestas de inspiración internacional.
Entre estas últimas destacó una experiencia de maridaje con sushi, acompañada por la música en directo de Hourglass, que ofreció una forma diferente de acercarse a los vinos de esta variedad.
La combinación de tradición e innovación resultó especialmente interesante. Por un lado, la cocina regional reforzaba el vínculo entre el vino y su territorio; por otro, el encuentro con sabores de otras culturas permitía descubrir nuevas posibilidades gastronómicas.
Más allá de cada propuesta individual, la programación consiguió transmitir una idea: la Loureiro es una variedad con personalidad suficiente para dialogar con distintas cocinas, estilos y ocasiones de consumo.
Y ese fue otro de los méritos de la organización: construir una experiencia en la que las actividades gastronómicas no funcionaban como simples complementos, sino como una parte esencial del relato.
Ponte de Lima, un escenario que también cuenta su historia
Uno de los aspectos más atractivos del Loureiro Summit fue su capacidad para integrar el encuentro en la vida de la propia localidad.
Ponte de Lima, con su patrimonio histórico, su paisaje y su arraigada cultura gastronómica, ofreció un escenario especialmente adecuado para una celebración de estas características.

El programa trascendió los espacios dedicados a las sesiones profesionales y llevó parte de la experiencia al centro histórico, acercando los vinos de Loureiro tanto a los participantes como a residentes y visitantes.
El Largo de Camões acogió la Festa Loureiro de Ponte de Lima, con un wine bar dedicado a los vinos de la variedad y una propuesta musical protagonizada por Retimbrar junto a la Rusga Típica da Correlhã.
Después de la cena del viernes, acercarnos a la plaza y encontrarnos con aquella celebración fue una de esas experiencias que permiten descubrir el verdadero ambiente de un lugar. La música, la gente reunida y la animación del centro histórico prolongaban el encuentro más allá de su programación oficial.
El vino dejaba de ser únicamente el protagonista de catas y conversaciones profesionales para convertirse también en un motivo de celebración colectiva.
La agenda incorporó, además, propuestas como el Loureiro Golf Cup y la conversación «In vino viridi, risus», protagonizada por los actores Joaquim de Almeida y Ana Bola, bajo la moderación de Rui Cardoso Martins.
Esta apertura hacia el deporte, el humor y las artes escénicas contribuyó a ampliar el alcance del encuentro, demostrando que una cita vitivinícola también puede convertirse en una plataforma de dinamización cultural y turística.
El mérito de una primera edición con personalidad propia
Organizar un nuevo encuentro alrededor de una variedad de uva supone un desafío que va más allá de reunir a profesionales del sector. Exige definir una identidad, construir una programación coherente y encontrar el equilibrio entre conocimiento, experiencia y capacidad de convocatoria.
En su primera edición, el Loureiro Summit apostó por una propuesta que entendió el vino como parte de un patrimonio mucho más amplio.
El Município de Ponte de Lima, con la colaboración del diario PÚBLICO en la programación, consiguió articular un encuentro en el que el rigor de los contenidos convivió con la gastronomía, las tradiciones locales y las propuestas culturales.
Una iniciativa que contribuye a reforzar el posicionamiento de Ponte de Lima como destino enoturístico y que, al mismo tiempo, ofrece nuevas oportunidades de visibilidad a los vinos de Loureiro y a quienes trabajan para ponerlos en valor.
Especialmente destacable resulta la voluntad de acercar el conocimiento vitivinícola a públicos diversos. Porque despertar el interés por un vino también implica hacerlo accesible, generar curiosidad y ofrecer experiencias capaces de permanecer en la memoria de quienes participan.
Como periodista, valoro especialmente los encuentros que ofrecen historias que merece la pena contar. En este caso, la Loureiro sirvió como punto de partida para descubrir otras muchas: las de sus productores, las de una tradición gastronómica profundamente arraigada y las de un territorio que encuentra en su identidad una oportunidad para seguir proyectándose.
Regreso de Ponte de Lima con nuevas referencias, un conocimiento más amplio sobre esta variedad y la satisfacción de haber podido conocer desde dentro el nacimiento de una iniciativa con vocación de continuidad.
También con el agradecimiento a la organización por la invitación a participar en esta primera edición y por la oportunidad de compartir una experiencia que ha conseguido reunir distintas miradas alrededor de un mismo patrimonio.
Porque si algo ha demostrado el Loureiro Summit es que detrás de una copa de vino hay mucho más que una variedad de uva: hay paisaje, historia, conocimiento, cultura y personas.
Y Ponte de Lima ha sabido reunir todos esos elementos para contar una historia que merece seguir creciendo.
Artículo elaborado tras asistir al Loureiro Summit 2026 por invitación de la organización.












